Encuadre
Vas a cargar acá información clínica de tus pacientes y cuánto facturás. Esto es lo que pasa con eso.
Cuántos pacientes tenés cargados, cuántas sesiones marcaste y cuándo entraste por última vez. Nada más.
No vemos quiénes son tus pacientes, ni cuánto te deben, ni cuánto facturás, ni lo que anotás en una sesión. No es una promesa de buena voluntad: el panel con el que administramos el producto devuelve conteos y no tiene forma de devolver contenido.
En las páginas públicas (la home, planes, registro) usamos Google Analytics para saber cuánta gente llega y de dónde. Adentro de tu consultorio no hay nada de eso.
Cada consultorio está separado del resto. Aunque alguien conozca el sistema, no hay forma de llegar a tus datos desde otra cuenta.
Desde Mi consultorio te bajás todo cuando quieras: pacientes, sesiones, cargos y pagos, en planillas que se abren con Excel, más un archivo completo por si querés pasarlos a otro sistema.
Ese archivo se abre sin nosotros. Es la diferencia entre poder irte y tener una copia que solo sirve acá.
Borrás la cuenta y se borra todo, en el momento. Sin período de gracia y sin copias nuestras.
Muchos sistemas «borran» y guardan treinta días por las dudas. Preferimos que la frase signifique lo que dice.
En servidores de Estados Unidos (Render y Neon). Las conexiones van cifradas, las contraseñas se guardan con argon2 —ni nosotros podemos leerlas— y los mails salen por nuestro propio dominio.
Esto no reemplaza unos términos y condiciones legales, que todavía estamos escribiendo. Si algo de acá te genera una duda concreta, escribinos antes de cargar nada.